31 oct. 2014

Franz Listz "Mephisto Waltz nº 1".

Franz Listz
A una buena parte del siglo XIX le apasionó o fascinó el demonio. Le dedicaron muchas partituras. Goethe lo colocó como simpático y sabio personaje junto al gran doctor Faust, y desde entonces hay Mefistos por todas partes: Gounod, Boito, Busoni, Liszt.
Los Mephisto-Walzer (alemán: "valses Mefisto" o "valses de Mefisto") son cuatro valses compuestos por Franz Liszt en los siguientes periodos: de 1859 a 1862, entre 1880 y 1881, en 1883 y en 1885, respectivamente. Los dos primeros fueron compuestos en un principio para orquesta, y luego se arreglarían para piano solo, dueto y dos pianos. Los otros dos, el tercero y el cuarto, sólo fueron compuestos para piano solo. El primero de estos Mephisto-Walzer es el más conocido.

Mephisto Waltz nº 1
Daniil Trifonov, piano.

El Mephisto-Walz n.º 1 "Der Tanz in der Dorfschenke" ("El baile en la taberna del pueblo"), fue concebido primero para orquesta y más tarde como obra para piano. Tiene tres versiones: la orquestal (S.110/2), el dueto para piano (S.599/2) y la versión para piano solo (S.514), que es la que publico. Todas ellas datan del trienio entre 1859 y 1862. Sin embargo, Liszt ya había empezado a componer la versión para orquesta algo antes, pues fue escrita entre 1856 y 1861. Fue a partir de 1859 cuando empezó a adaptarla sólo para piano.
Está dedicado a Carl Tausig, el alumno favorito de Liszt. Desgraciadamente, Tausig murió prematuramente en 1870, a los 29 años de edad.



Wiener Philharmoniker.
Franz Welser-Most, director.

El episodio que Liszt eligió de la obra de Lenau transcurre en la taberna del pueblo (La danza/Taberna del pueblo/Boda. Música y danza) y es de una naturaleza más bien erótica: Fausto y Mefistófeles, como cazador, entran en un bar donde se está celebrando una fiesta por una boda. Mefisto coge un violín de uno de los juglares, lo afina (representado en la pieza de Liszt por las quintas al inicio del vals) y entonces comienza a tocar una melodía frenética. Después, el vals se ralentiza y da inicio un nuevo tema, amoroso, que intoxica a todos los campesinos allí presentes. En el texto de Lenau, incluso las "resonantes paredes de la taberna se lamentan, verdes ("blancas" en el texto) de envidia, porque no se pueden unir a la danza". Fausto aprovecha la situación y coge a la novia para bailar con ella, una belleza de ojos negros (que no es "Gretchen" sino "Hannchen"). Tras de un poco de cortejo, se fuga con ella hacia el bosque. Un ruiseñor canta una melodía y la música de Liszt crece hasta un impresionante clímax cuando la pareja "es tragada por las impetuosas olas del rapto amoroso" (según el texto de Lenau). Previamente al cenit de la huida de Fausto y la novia, Liszt hace reaparecer el sensual tema lírico del vals.