29 may. 2015

La Armonía de la Copla

Isaac Albéniz
Asturias cabe en una soleá con acentos de punteo de guitarra y taconeo de bailaor. Asturias, es una lánguida y apasionada evocación del cante jondo...
Con esta pieza, comienza Chants d'Espagne, Cantos de España, que Isaac Albéniz, con número de opus 232, compusiera entre los años de 1888 y 1894.
Esta Suite, contiene algunas de las obras más conocidas e interpretadas de Albéniz.
...Y si Oriente oliera a Andalucía, decidme, ¿qué olor tendría? 
Oriental es la segunda de las obras y en ella, a pesar de su nombre asiático, Albéniz también utiliza los cantos y bailes de Andalucía. Apertura con acordes disonantes para dibujarnos una tierra melancólica y meditativa...
Este suave balanceo de las palmeras, es también el vaivén del baile de una gitana...
Sous le palmier, bajo la palmera, utiliza ritmos de habanera en una introducción que utilizará Albéniz en su "Cuba" de la Suite Española. Aire melancólico y cargado de nostalgia que evoca el tiempo vivido por el compositor en este país caribeño.


Cantos de España, Op. 232. 
Rafael Orozco, piano.

Y llega Córdoba, la Córdoba de mis amores y una de las ciudades preferidas de Albéniz. Este nocturno, ideal de pureza, de gracia casta y divina melancolía, que dijera de él Joseph de Marliave en sus “Études musicales” (París, 1917), está dedicado a su amigo catalán: Enric Morera. El mismo Albéniz anotaría referida a esta pieza:
“En el silencio de la noche, que interrumpe el susurro 
de las brisas aromadas por los jazmines, suenan las guzlas 
acompañando las Serenatas y difundiendo en el aire melodías 
ardientes y notas tan dulces como los balanceos de las 
palmas en los altos cielos”.

Con fuertes ritmos flamencos, vuelan las Seguidillas para cerrar estos Cantos de España.
A pesar de tratarse de una obra de madurez, en estos cantos, Albéniz utiliza la técnica procedente de su época juvenil, tan precoz, de intérprete virtuoso; el apego a la forma breve y cantabile, la copla central como eje melódico, la simetría de la recapitulación, la poderosa vertebración rítmica, el escaso protagonismo de los desarrollos, la sugestión del juego tonal/modal, la audacia armónica. Casi todo ello está, aunque en distinta medida, tanto en las composiciones de los años ochenta como en las obras maestras que produjo al final de su vida, ya en los primeros años del siglo veinte.
Cada vez más depurado, cada vez más luminoso, cada vez más esencial el espíritu musical de Isaac Albéniz.


Rafael Orozco
Rafael Orozco (Córdoba, España, 24 de enero de 1946 - Roma, 25 de abril de 1996).

22 may. 2015

La Palabra hecha Música

Richard Wagner
22 de mayo de 1813. En el número tres de la calle Brühl, situada en el barrio judío de Leipzig, va a ver la luz, por primera vez, el noveno hijo del matrimonio formado por un modesto funcionario de policía de nombre Carl Friedrich Wagner y por Johanna Rosine, la hija de un panadero. Wilhelm Richard Wagner es el nombre del niño que, más tarde y partiendo de la tradición romántica de Weber y Meyerbeer, va a transformar el pensamiento musical con su idea de "la obra de arte total" (Gesamtkunstwerk).
Este pequeño recorrido por parte de su obra, es el humilde homenaje de un pobre mortal que reverencia la música del que, en sus momentos sublimes, parece un ser sobrehumano. Wagner, el hombre que llegó a conocer íntimamente los secretos de la música.

Die Feen_Obertura
The Philarmonia
Francesco D'Avalos, director.

Das Liebesverbot_Obertura
Philadelphia Orchestra.
Wolfgang Sawallisch, director.

Rienzi der Letzte der Tribunen_Preludio
Bavarian Radio Symphony Orchestra.
Wolfgang Sawallisch, director.

Der Fliegende Holländer_Preludio
(Comentarios dentro del canal de YouTube)
Chor un Orchester de Bayerischen Staatsoper
Clemens Krauss, director.

Tannhauser_Obertura
Münchner Philharmoniker
Christian Thielemann, director.

Lohengrim_Preludio
Claudio Abbado, director.

Das Rheingold_Preludio
Vienna Philharmonic Orchestra.
Sir George Solti, director.

Die Walküre_Vorspiel. Hojotoho!
Birgit Nilsson y Hans Hotter.

Siegfried_Ewig war ich, ewig bin ich
Birgit Nilsson y Hans Hopf.
Rudolf Kempe, director.

Gotterdammerung_Trauermarsch
Bayreuth Festival Orchestra.
Kirill Petrenko, director.

Tristan und Isolde_Preludio
Philarmonia Orchestra
Wilhelm Furwängles, director.

Die Meistersinger von Nurnberg_Preludio
Chor und Orchester der Bayreuther Festspiele
Herbert von Karajan, director.

Parsifal_Preludio
Chor und Orchester der Bayreuther Festspiele
Hans Knappertsbusch, director.

Tristan und Isolde_Isoldes Liebestod
Birgit Nilsson, soprano
The Covent Garden Orchestra.
Sir George Solti, director.

Y la palabra, se hizo música...


Hans Knappertsbusch
Hans Knappertsbusch ( Elberfeld, Alemania, 12 de marzo de 1888 - Múnich, Alemania, 25 de octubre de 1965)

15 may. 2015

El Combate de las Lágrimas

Claudio Monteverdi
Nos encontramos en Venecia. Corre el año de 1624 y la ciudad italiana se encuentra inmersa en plena celebración de los carnavales. En el Palazzo Mocenigo, casa del ilustrísimo y excelentísimo Girolamo Mozzenigo, caballero principalísimo y alto dignatario de la Serenísima República y  para servir al entretenimiento nocturno de la nobleza veneciana, en una de sus nobles habitaciones, va a dar comienzo la representación de una obra maestra, única en su género y que huye de toda catalogación posible. Su compositor, Claudio Monteverdi, se ha inspirado en un episodio registrado por Torcuato Tasso en su poema épico Jerusalén liberada, y refleja el encuentro del cruzado Tancredo y su amada, la sarracena Clorinda, en el campo de batalla, donde el primero mata a la mu­cha­cha que ha ido al combate disfrazada de hombre. Todo ello contado por un testo o narrador. 

Il Combattimento di Tancredi e Clorinda
Concerto Italiano.
Rinaldo Alessandrini, director.

El Combattimento di Tancredi e Clorinda, publicado en los Madrigali guerrieri et amorosi, es una obra a caballo entre el madrigal y la ópera. En el prefacio, Monteverdi nos cuenta: “El Combate de Tancredi y Clorinda, descrito por el divino Tasso; puesto que está pensada para ser representada con acción dramática, las entradas deberán ser hechas súbitamente (después de la interpretación de varios madrigales no dramáticos) desde la parte de la habitación desde donde la música se interpreta. Clorinda, de pie en su armadura, será seguida por Tancredi, también en armadura y sobre un caballo 'Mariano', y el narrador (il Testo) entonces empezará a cantar. Los pasos y los gestos deberán ser interpretados en la forma expresada en el texto, ni más ni menos, los actores observarán atentamente los tiempos (tempi), los movimientos y los "golpes" (colpi) de los instrumentistas de sitio en sitio, y éstos observarán cuidadosamente tocar (suoni) los pasajes lánguidos y agitados (incitati), y el narrador pronunciará las palabras en el tiempo justo, para que todos los esfuerzos reunidos constituyan una representación unificada. Clorinda hablará a su turno, mientras el narrador está en silencio, y lo mismo Tancredi. […] La voz del Narrador deberá ser clara, firme, y su dicción perfecta, y a una cierta distancia de los instrumentos, para que el texto pueda ser entendido bien; el narrador no deberá permitirse ornamentaciones, gorjeos ni trinos, sino en el comienzo de la estrofa que empieza con "Notte"; el resto deberá ejecutarlo en conformidad a las pasiones contenidas en las palabras.”.
Entre las novedades de esta magna obra, se halla el logro del llamado stilo concitato, en el que mediante la utilización de trémolos, cuerdas en pizzicato y la sucesión de notas rápidas y cortantes el autor recrea escenas de combate y los estados de ánimo de los protagonistas.
El propio Monteverdi nos narra: "...[la concurrencia] se conmovió profundamente, y se llenó tanto de compasión que llegó a las mismas lágrimas, y al fin no hubo rastro de aplauso para felicitar estos cantos de una rareza y una clase nunca antes vistos ni oídos".

7 may. 2015

La Sinfonía Disfrazada

Johannes Brahms
Düsseldorf, 1853. Johannes Brahms, con apenas 20 años de edad, está a punto de cerrar el ciclo de sonatas que en número de tres ha compuesto entre los años de 1852 y 1853. Las tres sonatas y en especial la que vamos a escuchar, la número tres, son obras monumentales en las que planea, sobre todo en esta última, la sombra de Ludwig van Beethoven. Curiosamente, el maestro hamburgués, no volvería a escribir ninguna otra sonata para piano en el resto de su vida.
La Sonata número tres, con número 5 de Opus y tonalidad en Fa menor, está dedicada a la condesa Ida von Hohenthal como agradecimiento por conseguir el puesto de profesor de música de los hijos de esta para el hermano de Johannes, Fritz Brahms y es la más extensa de las tres, ya que dispone de un tiempo más, cinco en total. Perfectamente simétrica, al estar relacionados los dos tiempos lentos por el material temático, podríamos decir que estamos ante la más brahmsiana de sus sonatas para piano, donde la voz personal del compositor, se manifiesta por primera vez con más soltura.
El Allegro maestoso inicial comienza enérgico, admirablemente construido y desarrollado, da una gran sensación de unidad, de intensa concentración. Sólo en sus obras de madurez volveremos a encontrar algo parecido.
El primer tiempo lento, un Andante, está encabezado con unos versos del poeta Sternau: La tarde declina, brilla el claro de luna, hay allí dos corazones unidos por el amor que se enlazan bienaventurados: se trata de un conmovedor nocturno que impresionó, entre otros, a Richard Wagner.

Sonata para piano en Fa menor, Op. 5, nº 3.
Wihelm Kempff, piano.

Le sigue un Scherzo de clara inspiración schumaniana, con un trío en lentos y anhelantes acordes.
El cuarto movimiento, lento de nuevo, titulado Intermezzo y subtitulado Rückblick, esto es, mirada hacia atrás, una especie de espectral marcha fúnebre por el amor perdido.
El Finale, con su tema principal tan ligado al del Scherzo, contiene en su tema secundario, como ha señalado con agudeza Constantín Floros, uno de esos guiños culturales que pasan absolutamente desapercibidos al no iniciado. Sus tres notas iniciales (Fa-La-Mi) se corresponden en la notación alfabética (F-A-E) con la divisa que Joseph Joachim, el gran violinista amigo de Brahms, hacía campear en sus cartas: Frei, abei íinsam, es decir, libre, pero solo. Escrito a la manera de un Rondó, el dramatismo de toda la Sonata en Fa menor es conducido beethovenianamente a un final victorioso, naturalmente en modo mayor.
Hasta aquí la última obra que Brahms presentaría a Robert Schumann para su comentario y de la que éste llegó a decir que se trataba, igual que las otras dos, de una "Sinfonía disfrazada".


Wilhelm Kempff
Wilhelm Kempff (Jüterbog, Alemania, 25 de noviembre de 1895 - Positano, Italia, 23 de mayo de 1991)







1 may. 2015

El Cuarteto del Reencuentro

Antonín Dvořák
26 de marzo de 1895, Antonín Dvořák se encuentra en Estados Unidos, pero su corazón palpita con fuerza cuando piensa en el pronto regreso a su tierra natal checa. Tanto es así, que comienza los esbozos del que será su evocador Cuarteto número 14 en La bemol mayor. Obra que dejará, en esos momentos de lado y que concluirá posteriormente en Praga, entre noviembre y diciembre del mismo año y después de haber compuesto, entre tanto, su Cuarteto en Sol Mayor Op. 106.
El cuarteto en La bemol mayor, que lleva su número de opus 105, revela su entusiasmo por el reencuentro con su tierra natal, después del que fue su segundo viaje americano. Estrenado en Viena, el 10 de noviembre de 1896 por el conocido Cuarteto Rosé, en él, Dvořák nos ofrece una síntesis completa de su arte camerístico, de su cuidadoso oficio y maestría, manteniendo una asombrosa facilidad melódica en la que siempre basa la comunicación de su mensaje, con temas sencillos y de una arrolladora eficacia.

Cuarteto nº 14 en La bemol mayor, Op. 105.
1.- Adagio, ma non troppo - Allegro appassionato. 08:13
2.- Molto vivace. 06:19
3.- Lento e molto cantabile. 07:29
4.- Allegro, non tanto. 10:00
Smetana Quartet.

Precedido de una breve introducción, Adagio ma non troppo, el Allegro appassionato se basa en una idea de gran elegancia y fuerza lírica a la que se opone una segunda que se expone con insistencia. Flota en el aire el motivo inicial del famoso Octeto Op. 20 de Mendelssohn y el desarrollo ofrece imaginativas y felices evoluciones. 
El Molto vivace es uno de los mejores movimientos que escribió Dvorák del género scherzo. Se trata de un furiant pero de una sutileza rítmica inmaculada, con un trío en el que Dvorák se autocita, no literalmente, por medio de la canción de cuna de Julie del tercer acto de El jacobino, pasaje cuyas voces en canon, dice Sourek con lírica exaltación “hacen casi escuchar un coral de alondras sobre las praderas del sur de Bohemia, inundadas de sol”. 
El Lento e molto cantabile enuncia un tema plañidero con silencios expresivos; sigue otra melodía, del mismo talante pero dotada de mayor intensidad, donde se suceden mutaciones del material en las que hay evocaciones de las típicas transiciones de Brahms. Retorna la primera sección con un discurso evasivo que se disuelve en un amplio episodio de poética andadura. 
El último movimiento, Allegro non tanto, es un número extenso con una primera idea de aroma popular que se repite obstinadamente hasta que, después de un puente rítmico, aparece una segunda, asimismo provista de gran dinamismo y elasticidad; en lo que podría considerarse un desarrollo, se producen sustanciales cambios del material. La coda, exultante y controlada a la vez, pone una nota final de jovialidad.
He aquí el primer compositor checo que, inspirándose en el material folclórico de su tierra, tanto de carácter urbano como campesino, alcanzó el reconocimiento internacional. Amó intensamente a su patria e intentó expresar, con su música, sus aspiraciones, sus desilusiones históricas, sus mitos y sus leyendas.


Smetana Quartet
Smetana Quartet (1945 - 1989)