30 ene. 2016

Cuarteto para la Esperanza

Olivier Messiaen
"Vi un ángel lleno de fuerza descendiendo del cielo revestido de una nube y con un arco iris sobre la cabeza. Su rostro era como el sol, sus piernas como columnas de fuego. Posó su pie derecho sobre el mar, su pie izquierdo sobre la tierra y, de pie sobre el mar y la tierra, elevó la mano hacia el Cielo y juró por quien vive por los siglos de los siglos, diciendo: ya no habrá tiempo-, pero el día de la trompeta del séptimo ángel, el misterio de Dios se consumará."
Esta cita, extraída del Apocalipsis de San Juan, la refleja Olivier Messiaen en el prefacio de su “Cuarteto para el Fin de los Tiempos”. 
Messiaen, aprovechando el cautiverio que padeció en Alemania entre los años 1940 y 1941 y al coincidir en prisión con el violinista Jean le Boulaire, el clarinetista Henri Akoka y el violonchelista Étienne Pasquier, escribió lo que primeramente fue un trío, que lo utilizó en el movimiento número cuatro de la obra, "Intermedio", para después completarla con otros siete movimientos, e incluyendo el piano, conformar lo que sería el cuarteto en cuestión.
Dejemos que sea el propio Messiaen, a través de los comentarios que adjunta a la partitura, el que nos explique el sentido de esta obra impresionante: "Liturgia de cristal", corresponde al despertar de los pájaros "entre las tres y las cuatro de la mañana" y los cantos muy ligeros del clarinete y del violín, "como un pájaro". La "Vocalise para el Ángel que anuncia el fin del tiempo", está completamente articulada alrededor de la gran sección central en la que el violín y el violonchelo despliegan una larga melodía, «casi cantollanesca sobre las dulces cascadas de acordes azul-naranja» del piano. Al clarinete se le confía la integridad del "Abismo de los pájaros", cuya forma enfrenta al «abismo», es decir, "el Tiempo" con la exuberancia de los cantos de los pájaros", que simbolizan nuestro deseo de luz, de estrellas, de arco iris y de jubilosas vocalises". 


Cuarteto para el fin de los tiempos
1.- Liturgia de Cristal. 2.- Vocalise para el Ángel que anuncia el fin del tiempo. 
3.- Abismo de los pájaros. 4.- Intermedio. 5.- Alabanza a la Eternidad de Jesús. 
6.- Danza del furor para las siete trompetas. 
7.- Confusión de arcos iris, para el Ángel que anuncia el fin del tiempo. 
8.- Alabanza a la inmortalidad de Jesús.
Matthew Schellhorn, piano.
Solistas de La Philharmonia Orchestra.

Después del "Intermedio", asimilado a un scherzo sin piano y al unísono entre los otros tres instrumentos, la "Alabanza a la Eternidad de Jesús" es confiada al violonchelo, que apoyado por el piano y a través de una larga melodía refleja la Fiesta de las bellas aguas. La "Danza del furor para las siete trompetas", desarrolla un trabajo rítmico mediante valores añadidos a partir de figuras de cinco, siete, once y trece sonidos, ejemplificando la predilección de Messiaen por los números primos. El séptimo movimiento, "Confusión de arcos iris, para el Ángel que anuncia el fin del tiempo", es el más elaborado de la obra. Finalmente, la "Alabanza a la inmortalidad de Jesús", nos remite al quinto movimiento, al no emplear más que el violín acompañado por el piano y corresponde "al segundo aspecto de Jesús, a Jesús-hombre, al Verbo hecho carne, resucitado inmortal para comunicarnos la vida". Con la confianza y la fe en el hombre, culmina este impresionante fresco dramático que contiene un Divino mensaje de esperanza.