1 jul. 2016

En Forma de Pera

Erick Satie
«Recomendaciones: Me encuentro en un recodo prestigioso de la historia de mi vida. En esta obra exprimo mi estupor oportuno y natural. Creedme, a pesar de las predisposiciones. No os divirtáis con los desconocidos amuletos de vuestra efímera penetración. Santificad vuestras amadas ampollas verbales: Dios os perdonará, si ese es su deseo, desde el centro honorable de la Eternidad conexiva, donde se accede a todo con solemnidad, con convicción. El Definido no puede congelarse; el Ardiente se apaga por sí solo; el Colérico no tiene razón de ser. No puedo prometeros nada más a pesar de que me he decuplicado provisionalmente, descuidando toda precaución. ¿No basta quizá? Eso me digo a mí mismo.»
Así se expresaba Erik Satie a propósito de la pieza que nos ocupa, sus “Tres piezas en forma de pera”. Fechadas el 6 de noviembre de 1903, en realidad no estamos ante tres piezas, sino ante siete, como queda reflejado en el título completo de la obra: Trois Morceaux en forme de poire à quatre mains avec une Manière de Commencement, une Prolongation du même, et un En Plus, suivi d'une Redite.

Tres piezas en forma de pera
Aldo Ciccolini y Gabriel Tacchino, piano.

Satie, para la composición de la obra, se valió de material preexistente, introduciendo la clásica forma ternaria en dos de las piezas propiamente dichas, con el añadido de dos preludios y dos postludios que parecen parodiar el lenguaje y el frío academicismo de los conservatorios. Las Trois morceaux publicadas en 1911, fueron utilizadas con frecuencia en actos organizados por los dadaístas, encantados con un título tan acorde con los postulados de Tristan Tzara.
Como muchas otras obras pianísticas de la época, estas Tres piezas en forma de pera fueron orquestadas por Roger Désormière.

Tres piezas en forma de pera_Orquestada por Roger Désormière
Utah Symphony Orchestra.
Maurice Abravanel, director.

Deleitémonos con esta “humorada”, una más, del genio de Satie. Creada quizá en respuesta a una crítica hecha a su música por otro genio, Debussy, que la tachó como carente de forma. Satie, como contestación a dicha crítica, escogió este título que, junto con otros, y como dijo Cocteau, «sirven para proteger sus obras de las personas obsesionadas por lo sublime».


Aldo Ciccolini
Aldo Ciccolini (Nápoles, Italia, 15 de agosto de 1925 - Asniéres-sur-Seine, Francia, 01 de febrero de 2015).