4 nov. 2016

Mendelssohn y la Sed de Dios

Cécile Jeanrenaud
28 de marzo de 1837. Felix Mendelssohn, de 27 años de edad, contrae matrimonio con Cécile Jeanrenaud, hija de un clérigo protestante francés. Durante su luna de miel, Mendelssohn compone la que, en palabras de Robert Schumann, es “su mejor obra religiosa”. Se trata del Salmo nº 42 Wie der Hirsch schreit (Como el ciervo brama). Del Salmo 42 existen, por lo menos, tres versiones con algunas variantes en algún caso: el motete compuesto por Palestrina, "Sicut cervus desiderat"; el Himno (Anthem) de Haendel, "As Pants the Hart" (HWV 251), del que se conocen hasta cinco versiones con distintas distribuciones (para órgano y coro, para orquesta y coro, instrumental); y la que nos ocupa, una composición que, curiosamente, coincide el número del Salmo con el del Opus de las obras del autor. Mendelssohn compuso esta obra para ser interpretada por solistas, coro mixto y orquesta y está basada en el Salmo 42 del Libro de los Salmos, siguiendo la traducción que del mismo efectuara Lutero. De los siete salmos que Mendelssohn compuso, es sin duda el más conocido. 
De vuelta de su viaje de bodas, ya en Leipzig, Mendelssohn añadió un coro a la obra inicial cuyas palabras "dem Preis sei Herrn, dem Gott de Israel" (Alabado sea el Señor, Dios de Israel) no forman parte del original. Esta primera versión fue estrenada en Leipzig el 01 de enero de 1838. Poco después, Mendelssohn todavía añadiría cuatro piezas más. La versión final se representó el 8 de febrero de 1838. 

Salmo 42 para solistas y coro, Op. 42_Wie der Hirsch schreit
Christina Landshamer, soprano. 
Radio Filharmonisch Orkest. Groot Omroepkoor.
Philippe Herreweghe, director.

La obra está dividida en siete movimientos. Tras el Coro inicial “Wie der Hirsch schreit”, llega el Aria “Meine Seele dürstet nach Gott” de la soprano, en diálogo con el oboe, un dúo que recuerda a la obra vocal de Bach, que con frecuencia hacía uso de esta combinación. El Recitativo sirve como puente hacia la segunda Aria de la soprano, acompañada en esta ocasión por las sopranos del coro. El carácter agitado del Recitativo/Aria en el cuarto tiempo contrasta con la entrada de las voces masculinas con la pregunta “Was betrübst du dich, meine Seele?” y la posterior respuesta del coro “Harre auf Gott!”. Este breve momento de afirmación, sin embargo, es pronto interrumpido por la soprano, quién, en un segundo recitativo expresa una vez más la desesperación, la duda y el anhelo de Dios. El texto del Quinteto de voces “Der Herr hat des Tages verhei_en seine Güte” hace hincapié en la misericordia de Dios mientras que la soprano continúa expresando el temor y la duda. Al final del movimiento las voces masculinas y la soprano aúnan fuerzas, lo que implica la aceptación del alma turbada. El último Coro recupera el texto del cuarto movimiento, ahora en una extensa y afirmativa fuga.
Ferdinand Hiller, compositor y amigo de la infancia de Mendelssohn, destacó de la obra cuando se la mostró por primera vez, el profundo sentimiento reinante a través de toda ella, fruto de sus profundas creencias religiosas y de su absoluta sumisión a los designios de Dios.